En torno a lo que se denominó "el grave problema de los secuestros y las casas usurpadas", el abogado dijo que "en la actualidad muchas de las viviendas usurpadas terminan convirtiéndose en 'aguantaderos' donde los delincuentes no sólo pernoctan y esbozan sus planes delictivos sino que también actúan como depósitos de cosas muebles y vehículos robados y gente que ha sido víctima de un secuestro extorsivo; tal como sucedió hace unos meses con el caso del joven Daniel Calderón que estuvo tres días cautivo en varias casas usurpadas en la localidad de Lomas de Zamora", dijo Miglino.
En torno a la cantidad de causas que ingresan en los departamentos judiciales de Morón y San Martín, el letrado manifestó que hay un promedio de 35 denuncias semanales. "No sólo asistimos al despojo de propiedades de los vecinos sino al lucrativo negocio de reconstruir casas que no están aptas para vivir porque fueron compradas por compañías constructoras para derribarlas y construir sobre el terreno edificios, llevando adelante esas viviendas usurpadas pensiones truchas, alquiler de habitaciones y aguantaderos de todo tipo", concluyó Miglino.
Desde Defendamos Buenos Aires, se aconsejó que en caso de sufrir la usurpación de una casa, galpón o terreno, el propietario debe hacer de inmediato la denuncia policial; acercarse al lugar tomado y tomar imágenes, del lugar, de los usurpadores y objetos que ingresan y egresan, y enviar una notificación fehaciente que indique que se ha iniciado la respectiva causa penal por usurpación.
Se recordó luego que "la usurpación es un delito penal de acción pública tipificado en el artículo 181 del Código Penal con hasta 3 años de prisión, por eso luego de que la policía recibe la denuncia debe dar aviso al juez, pero la víctima puede ser tenida como querellante conjunto".