"Yo viví toda mi vida entre Santos Lugares, Sáenz Peña y Caseros; me crié viendo y usando la 237. Creo que alguien se lleno de plata con esto y jamás invirtió en lo que correspondía, una verdadera pena", aseguró por su parte Marcelo Berg Schnidrig.
Días atrás, la línea dejó de prestar como consecuencia de una medida de fuerza impulsada por los trabajadores. El motivo del paro se debió a exigencias por parte de los choferes de mejoras en los colectivos.
El conflicto se agravó luego de que la empresa Flecha Bus, que controla el 52 por ciento de la acciones, retirara de circulación unas 22 unidades por problemas con los integrantes de la minoría societaria, Transportes Villa Ballester Sociedad Anónima, que tiene el 48 por ciento del paquete accionario.
Al cierre de esta edición, los directivos de las empresas, delegados de la Línea y representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se encontraban reunidos en la Delegación San Martín del Ministerio de Trabajo realizando gestiones para lograr la incorporación de unos 50 colectivos, necesarios para reanudar el servicio.
"La situación que se vive es una vergüenza. Todo gracias a los empresarios que se fueron comiendo los subsidios. Y ahora, a los choferes, quién los va a ayudar. Ojalá les den una rápida solución", afirmó Cristian Santander, otro usuario.