Desde noviembre de 2014, en la previa al encuentro con Victoria Arenas, cuando se produjeron serios incidentes entre distintos grupos de barras, el estadio Carlos Sacaan quedó cerrado e Ituzaingó obligado a jugar fuera de su escenario, siempre a puertas cerradas. Los organismos de seguridad fijaron la sanción en cinco partidos, pero ya cumplimentados, argumentaron ciertos "informes policiales negativos" para que el equipo siga actuando en otra cancha, por el momento la de Sportivo Italiano, sin la posibilidad de concurrencia de sus socios e hinchas.
En medio de esta situación, se rumoreó que la Intendencia habría solicitado el traslado del estadio a otro predio, para no utilizar más el de Mariano Acosta y Pacheco, debido a su cercanía con el centro de la ciudad. La Municipalidad de Ituzaingó lo desmintió e inclusive, el Concejo Deliberante aprobó la escrituración de esas tierras a favor del club.
La gente del León se movilizó hasta la sede comunal, para solicitar la intervención del intendente Alberto Descalzo, en este conflicto, aunque está claro que todo depende de la APREVIDE y tampoco han resultado las presentaciones realizadas por la Comisión Directiva en la Fiscalía Descentralizada de Ituzaingó. No obstante, las gestiones ante funcionarios del gobierno provincial y la Policía bonaerense siguen adelante, confiando en que los "tiempos políticos" puedan ayudar a la vuelta a casa.
Por otra parte, tras el triunfo por 3 a 2 ante Atlas y luego de la postergación de la semana pasada, el plantel que conduce Pablo Molgatini espera confiado el choque con Sportivo Barracas, uno de los cinco equipos con el que comparte la 3era. posición con 14 unidades. Todavía lejos de la punta, pero buscando meterse en "zona de reducido".
Este encuentro se disputará el martes 26, a las 15, en cancha de Sportivo Italiano y bajo el arbitraje de Eduardo Kopanchuk y frente a Sportivo Barracas, Atlético Ituzaingó buscará su primera victoria de visitante, ya que en cuatro presentaciones, apenas rescató un empate y cosechó tres derrotas.