"Estamos de manera permanente monitoreando la situación de cada uno de los condenados. No queda otra. En el caso de Juan Jose Pagnotta, que fue el autor material del crimen, y mató a otras dos personas en asaltos, logramos recientemente truncar sus planes de fuga, que venía armando a partir de un macabro aprovechamiento de los huecos legales que tiene el sistema. No podemos descuidarnos, porque es un asesino que siente placer al matar. No lo hacemos sólo por la memoria de Eduardo, que ya está muerto y no tiene remedio, sino por todos", dijo Alicia Angiono, hermana de la víctima y titular de la ONG Madres y Familiares de Víctimas (Mafavi)
Al momento del hecho, Angiono tenía 62 años y no se resistió al robo. "Lo asesinaron con las manos en alto delante de su hija Verónica y su nietito Facundo, de tan sólo 7 años. Pagnotta fue condenado a reclusión perpetua y Gerardo Orrego a 16 años. Un tercer integrante era inimputable en ese momento, pero en 2008 cayó preso por robo con armas y actualmente está prófugo, ya que no volvió al penal donde estaba recluido y gozaba de salidas transitorias", señaló Alicia.
"No sólo Eduardo fue asesinado por esta banda. En esos meses mataron a tres personas, sumando a Daniel Bogani y Mario Medina, pero también intentaron asesinar a otra, quien salvó su vida por quedar la bala alojada en su hombro. Esta mujer fue la única que pudo relatar en el juicio cómo gozaba Pagnotta cuando asesinaba a sus víctimas", explicó la titular de Mafavi.
Para Angiono, "cuando en noviembre de 2009 la justicia condenó a Pagnotta y Orrego sentimos que había logrado algo importante, sin embargo nunca dejamos de luchar por el cumplimiento del fallo, ya que los delincuentes conocen los vericuetos legales para evadir su responsabilidad, y ahí tenemos que estar, encima de los jueces".
"Como cada año quiero recordar a mi hermano con el cariño de siempre y seguir luchando junto a mis compañeras de Mafavi para que, entre otras cosas, cada muerte de nuestros seres queridos no haya sido en vano", cerró Angiono.