19 de enero 2011 - 00:00
Malestar
“Esto fue la gota que colmo el vaso -continuaron los encargados de los establecimientos-. Las bibliotecas funcionan gracias al esfuerzo de las comisiones directivas, mucho personal voluntario que no cobra por su trabajo pero necesita personal profesional para atención y organización bibliotecaria. En las bibliotecas además se dictan talleres de oficio, artísticos, de apoyo escolar y se realizan espectáculos, reuniones de vecinos, artistas y demás actividades sociales”. En tanto, se dejó en claro que “las bibliotecas se financian con el aporte de las comisiones directivas, de las cuotas sociales, de las cuotas de los talleres, de la organización de eventos culturales, de las donaciones del sector privado, y de los subsidios nacionales, provinciales y municipales. Para poder afrontar dicha tarea social, los subsidios son fundamentales, necesarios y justos porque cada peso llega a la comunidad”. “Las bibliotecas pedimos la solidaridad de la población a sumarse a nuestra campaña de concientización de nuestra problemática, que es la de todos. Nosotros estamos convencidos que estos espacios son necesarios para albergar a tantos jóvenes faltos de propuestas contenedoras. Falta convencer al municipio”, concluyeron.