Espíndola le había pedido una escalera a una vecina y estaba a punto de ponerse a pintar. Al ser baleado estaba en el garaje, con el portón de calle abierto. "Se resistió de alguna manera a que entraran y le robaran", contó en ese momento un familiar.
Por el hecho, desde la investigación se difundió que una hipótesis se relacionaba a un posible ajuste de cuentas. Pero esa versión fue negada con énfasis por la familia. "Soy Karina, la mujer de Claudio. A mi marido lo asesinaron unos delincuentes en la puerta de mi casa mientras pintaba las rejas de nuestro hogar en la localidad de Ituzaingó", escribió la esposa en Facebook.
"En la causa que lleva la fiscal Gabriela Millán, se demuestra que no ha habido avances en la investigación, aún no están los resultados de las pericias balísticas ni del estudio de las huellas digitales. ¿Será que ya saben quien fue y lo quieren cubrir? ¿A quién están protegiendo?", se preguntó la esposa.
Asimismo, escribió: "La policía prometió que nos iba a proteger a mi hijito de 4 años y a mí. Hoy estamos muy asustados viendo que todo sigue igual, ya que siguen matando gente en los alrededores de mi casa. Todo sucede a la luz del día y con total impunidad. Parecería que la zona está liberada. Que está todo arreglado para facilitarles sus 'ajustes de cuentas'. Saben que no hay policías suficientes, cámaras de seguridad ni patrulleros, ni tampoco tienen interés en ponerlas".