Lamentablemente, el fenómeno de abuelos victimizados no es aislado. De acuerdo a lo que pudo averiguarse, en este último tiempo también existieron salideras en sucursales de otros bancos de Ituzaingó, el centro de Morón y Hurlingham. “Las salideras, en todas sus modalidades, viene de hace tiempo y preocupan mucho. Desde hace mucho tiempo trabajamos para mejorar esta situación. Pero con ciertos bancos sucede algo particular, porque hay entidades donde el 90 por ciento de sus clientes van a cobrar haberes jubilatorios. Los abuelos son presas fáciles porque son gente grande, indefensa, y para estos sinvergüenzas es la panacea”, dijo Alicia Angiono, del Foro de Seguridad de Castelar Norte. Desde el organismo también se apuntó a la hipótesis de una supuesta complicidad interna de los empleados de los bancos. “Hubo un caso en Ituzaingó donde un abuelo le pidió con cautela al cajero que cambie dólares, y éste le gritó detrás de la ventanilla: ‘¿De dónde le saco los 100 dólares?’. Después le robaron en la puerta de su casa”, explicaron fuentes del organismo vecinal. Otro ejemplo de esta creciente modalidad de robo ocurrió con un vecino de Castelar Sur, a quien meses atrás le sustrajeron 10 mil pesos que había cobrado en bonos en la puerta de su casa. Tras un forcejeo cayó en el suelo y terminó con las vértebras de la columna rotas.