Entre la despedida del ídolo y recordman de partidos jugados en el fútbol argentino Luis Orquera y el triunfo en Copa Argentina sobre San Martín de Burzaco, la gente de Central Ballester tuvo un cierre feliz de 2014, aunque hay una realidad compleja, que está relacionado con lo económico, con la carencia de recursos para solventar un fútbol cada vez más competitivo en la Primera D.
La llegada de un pseudogerenciamiento, que acercó el técnico Walter Ruiz y bancó la llegada de algunos futbolistas, estaría en dudas para lo que viene. De todas maneras, la dirigencia tiene pendiente una reunión con Miguel Batista, la cabeza visible del grupo empresario, para armar el futuro inmediato, aunque en el camino, el plantel se va desmembrando.
Por ejemplo, según trascendió como novedades del mercado de pases del verano, el delantero Damián Silva ficharía en General Lamadrid, el volante Gastón Illuminatti arreglaría en Deportivo Paraguayo y el veterano goleador Alejandro Ayala optó por ir a Sacachispas para ponerle fin a su extensa carrera. En principio, son muchas bajas, varias incógnitas y sin altas.
Ballester arranca la temporada, una vez más, con la consigna de sumar muchos puntos para engrosar su promedio y no tener complicaciones con la desafiliación temporaria. Su promedio es de 1,035, teniendo por arriba a Yupanqui que le saca tres unidades de ventaja y por debajo a Puerto Nuevo de Campana que ostenta un pobre 0,937, además del retornado Deportivo Paraguayo.