En marzo, un joven será juzgado por un Tribunal de Morón acusado por el crimen de Gustavo Guinch, un heladero baleado durante un robo por dos delincuentes, que al momento del sangriento episodio eran menores, de 16 y 17 años, en un hecho registrado en noviembre de 2009. Los familiares de la víctima solicitaron “la máxima condena” para el imputado, que equivale a una pena de 15 años de prisión, aunque reconocieron que harán el intento de apelar reclusión perpetua, más allá de que reciba el más alto castigo.
El joven que será sometido al debate oral para comprobar su responsabilidad en el homicidio será Daniel Giménez, quien fue detenido poco después del crimen, sin embargo en diciembre de 2010 fue beneficiado por una polémica ley provincial juvenil que ordena liberar a los menores de entre 16 y 18 años apresados 365 días sin juicio.
La ley también alcanzó a su cómplice, Alexis Sosa, quien optó por un juicio abreviado y fue condenado semanas atrás a 12 años de prisión. Antes de notificarle la pena, tal como se informó oportunamente, este muchacho se fugó del centro de recepción de Lomas de Zamora en el que estaba detenido por otro delito, pero luego fue capturado cuando asistió a un hospital de La Matanza tras un accidente de tránsito.