08 de diciembre 2010 - 00:00
Preocupación por las picadas en Billinghurst
Las picadas por lo general tienen graves consecuencias.
En Billinghurst hace rato que los vecinos vienen alertando sobre la movida de las “picadas” de autos que se repiten durante cada fin de semana en la zona, protagonizadas por adolescentes y jóvenes que salen de los boliches, muchas veces en estado de ebriedad, poniendo en riesgo sus vidas y las de terceros. Este domingo pasó lo peor, cuando un rodado que circulaba a máxima velocidad perdió el control, comenzó a dar tumbos y se estrelló de frente contra un poste, en plena Avenida Juan Manuel de Rosas (ex Márquez). El episodio culminó con dos pibes muertos en el acto, de 21 y 22 años. Una fuente policial de la zona, consultada por este medio, sostuvo que “los resultados preliminares de las pericias indican que las víctimas iban a excesiva velocidad, y algunos testimonios sostienen que vieron otro auto, con el cual desarrollaban una competencia callejera”. En ese sentido, los testimonios de los vecinos del lugar del accidente, ocurrido alrededor de las 7 de la mañana del domingo, son contundentes. “Claramente, venían disputando una picada. Fue como un zumbido cuando pasaron por adelante mío. Además, los pibes de una estación de servicio vieron todo y saben que estaban compitiendo”, dijo el vecino Ismael, agregando que “hace mucho tiempo que venimos denunciando que corren picadas los fines de semana”.
Fuera de control
De acuerdo a lo informado por la policía, las víctimas viajaban en un Peugeot 306 color champán (patente DBT 340) que circulaba por la avenida Rosas en dirección al norte, y el accidente habría ocurrido cuando intentaron adelantarse a otro vehículo pocos metros después de cruzar la calle Triunvirato. “Creemos que mordió algo, porque en esa maniobra el conductor perdió completamente el control del auto, que volcó y dio varios tumbos para terminar impactando con su techo y de costado, contra un poste de luz ubicado en el bulevar central de la avenida”, dijo la fuente consultada. Todo terminó para los jóvenes cuando el auto, luego de los giros, impactó contra un poste de luz. “Llegamos a los pocos segundos del choque, porque la comisaría está ubicada bastante cerca. Los jóvenes estaban muy mal heridos y atrapados entre los hierros. Uno murió en el lugar y el otro fue trasladado, pero falleció en el hospital”, dijo un vocero de la comisaría 5ª de San Martín.