No conformes con lo actuado, los malvivientes decidieron prender fuego la calesita que funcionaba desde hacía un año en el lugar, y que alegraba los días de cientos de niños que se acercaban a disfrutar del juego.
La crueldad de los vándalos se vio reflejada en el panorama desalentador que presentaban los vecinos lindantes a "El Campito", quienes no podían creer que donde antes existía un juego cargado de felicidad, ahora solo quedaban cenizas.
César García, dueño de la calesita, manifestó que "hace un año se instaló la calesita, y gracias a eso la gente viene más a la plaza, viene la familia al lugar. Ahora voy a seguir adelante a pulmón, tengo más ganas de trabajar que antes. Esto no me va a quitar las ganas de trabajar que tengo. Me va a costar, pero yo sé que la voy a levantar".
"Este hecho de vandalismo -agregó- no fue contra mí, ya que además de la calesita rompieron toda la plaza, todos los tachos de basura, los asientos. Se ve que hay gente que no tiene nada que hacer. Tendrían que venir a cuidar un poco más este espacio de noche".
Por último, García indico: "Yo ya estoy acostumbrado a trabajar desde abajo. Es un momento muy difícil para mí, pero la voy a empezar a levantar de nuevo. Lo único que pido es un poco más de seguridad".