Tras quitarles todas sus pertenencias y sin resistirse al robo los ladrones acostaron boca abajo a Maxi y lo ejecutaron a sangre fría frente a sus amigos de un disparo en la nuca. Inmediatamente, los delincuentes se fugaron en el auto.
Luego de un operativo cerrojo de la policía -y después de un tiroteo- dos sospechosos fueron detenidos en la Villa Carlos Gardel. Aparentemente tendrían antecedentes y estarían involucrados en el crimen del joven.
La semana siguiente al asesinato, cientos de vecinos se concentraron en la Plaza Alsina de Villa Sarmiento para acompañar a la familia de Maximiliano.