29 de diciembre 2010 - 00:00
Relatos del miedo
“En la zona los tiroteos son habituales. Para refugiarse de las balas los ladrones han llegado a meterse en el pasillo de mi casa. En la calle te roban a toda hora. Hace poco, dos pibitos de unos 10 años asaltaron a mi mujer con un cuchillo. Mi hijo, que tiene 12, no puede salir solo a la calle. Le encantaría andar en bicicleta por acá, pero es algo imposible. Por eso lo tenemos siempre encerrado” (Javier, empleado textil de 30 años). “Tenemos que estar siempre atentos. Por ejemplo, los días de lluvia tenemos que mandar patrulleros frente a la villa 18, porque la Ruta 8 se inunda y a los automovilistas que se les queda el auto los saquean enseguida. Los asentamientos que hay en San Martín son más de 20, más los que hay en partidos de la periferia. La verdad es casi imposible controlar la delincuencia” (Un jefe policial de San Martín). “Acá la mayoría de los chicos dejan la escuela entre los 10 y 11 años y cada vez es peor, porque se drogan desde muy chiquitos. Los maestros no encuentran forma de incentivarlos y lograr que sigan estudiando. Muchos padres no colaboran nada, y así salen a robar. En el último año dos de los chicos que hacían actividades con nosotros salieron a robar y les fue mal. A uno lo mataron y el otro está preso” (Stella Maris, profesora en un club barrial).