Martínez dejó los valores en el cruce citado -una zona residencial- y tras aguardar la aparición de su hija sin novedades, optó por llamarla telefónicamente, y se encontró con que estaba durmiendo en su hogar.
Inmediatamente, el rector de la UNLaM realizó la denuncia en la comisaría de la zona, la que dio intervención a la Fiscalía de turno.
En el área de Villa Sarmiento y la limítrofe ciudad de La Matanza Ramos Mejía, se vienen repitiendo en los últimos tiempos los casos de secuestros virtuales, al punto que la comisaría de Ramos emitió una serie de recomendaciones que fueron difundidas por el municipio.
Justamente la dependencia policial puntualizó que "al recibir el llamado telefónico, los delincuentes van a comenzar diciendo que no corte la comunicación porque tienen a su familiar secuestrado, inclusive quizás le hagan escuchar una voz que pide auxilio y que grita desesperadamente (alterado por la situación, el familiar de la supuesta víctima suele reconocer la voz cuando, en realidad, no lo es)".
Luego recomendó que "tratando de mantener la calma, intente establecer comunicación por otra línea (celular) con el supuesto familiar secuestrado", y señaló que "en caso de no poder contactarlo, decirle al delincuente que ese familiar secuestrado está presente en ese momento a su lado y que llamará inmediatamente a la policía y luego corte la comunicación. De esa manera, los delincuentes no volverán a realizar el llamado e intentarán en otra casa hasta lograr con su cometido".
La comisaría de Ramos Mejía advirtió luego que "los llamados son al azar, mediante guías telefónicas. No existe inteligencia previa por parte de los delincuentes para con la víctima", e indicó que "si recibe el llamado y hace caso omiso a lo antes narrado, inmediatamente debe llamar al 911 o a los números de la seccional de su barrio, además de contactar telefónicamente a su familiar supuestamente secuestrado.