02 de febrero 2011 - 00:00
Seria denuncia de presos en San Martín
La problemática en las cárceles de la región también incluye a la Unidad 48 de San Martín. Es que allí los presos denunciaron que los guardias entran prostitutas y alcohol al penal. Asimismo, dijeron que agredieron a un interno por denunciar que dentro de la cárcel se hacían fiestas. Pero eso no es todo, porque los presos denunciaron que un grupo de guardias “entregó” a un preso para que otro lo asesinara durante el horario de visita. Para Juan Manuel Casolati, secretario de Ejecución de la Defensoría General de San Martín, el hecho se suma a la lista de irregularidades que ocurrieron dentro de ese penal bonaerense durante este año. La escena ocurrió en el Salón de Usos Múltiples (SUM) durante el horario de visita. El 5 de diciembre, un interno de apellido Sosa Pereyra recibió varios facazos por la espalda y murió antes de llegar al hospital. Según sus compañeros, el ataque fue la respuesta a una pelea que la víctima había protagonizado días antes en el pabellón 5.
“Lo entregaron”
“Los guardias eran los mismos que habían presenciado la primer pelea. Lo entregaron. Los hicieron bajar a la misma hora y el mismo día. Cuando el agresor lo atacó, los guardias no intervinieron, se quedaron del otro lado de la reja mientras el pibe se desangraba”, contó un interno. La muerte de Sosa Pereyra, que participaba de los talleres de periodismo que se dictan dentro del penal y trabajaba en el área de limpieza, no es el primer hecho de violencia que ocurre dentro de esa cárcel: el 20 de noviembre, el guardia Walter Ontivero disparó contra los presos desde el muro perimetral con su arma reglamentaria. Días más tarde, el interno Hugo Cabrera González fue atacado por un grupo de agentes del servicio penitenciario a los que había denunciado porque organizaban fiestas dentro del penal y porque ingresaban alcohol y prostitutas en dos autos oficiales: patentes CYI 239 y ASF 630. “El problema es que no se investigan todos los casos de manera conjunta. No les conviene investigar de esa manera, porque delataría el sistema corrupto que predomina en las cárceles bonaerenses”, sostuvo Casolati, para quien la situación que atraviesa la Unidad Nº 48 es insostenible. “Hubo detenidos lesionados y guardias separados del servicio por disparar contra los internos, pero nadie hace nada para analizar el trasfondo de las cosas. Que el ministro (de Justicia y Seguridad bonaerense) Ricardo Casal no intervenga, por indiferencia o complicidad, lo hace responsable de la situación”, agregó.