Como forma de evitar la falta de espacio, se construyeron dársenas, pero las mism
as o no se utilizan y se estaciona al lado de ella, obstruyendo un carril, o se las utiliza para estacionar a 25 grados.
La avenida fue dotada de sendas peatonales -a la altura de Fasola, Fresco y Argerich- que son al mismo tiempo reductores de velocidad y que muestran importantes signos de deterioro.
En el cruce con Fasola se construyó una rotonda con una fuente de agua "que hace por lo menos un año que no funciona", señalaron varios vecinos que agregaron que "muchas veces junto a ella hay una laguna, aunque no haya llovido".
Los mismos lugareños advirtieron que en ese cruce "es constante la violación de la luz roja del semáforo, y la falta de respeto de las sendas peatonales".
Respecto al paseo en sí, indicaron que "en verano se utiliza cuando se pone el sol, ya que por la falta de forestación es imposible de aprovechar durante el día", e indicaron que "el pasto está verde o amarillo, todo depende de la lluvia".