11 de agosto 2010 - 00:00
Sin subsidios
En relación a la forma de sustento del hogar, el obispo Manuel Acuña señaló que “no recibimos ningún subsidio estatal, ni municipal ni provincial. Nosotros atendemos a la gente que viene a pedir, con lo que otra gente nos trae. Nos sustentamos pura y exclusivamente con donaciones y ayuda solidaria de la comunidad del barrio. No contamos con ningún otro recurso económico”. “Nuestra obra -agregó el párroco- no hace distinciones de ninguna naturaleza, ni religiosa, ni política, ni sexual, ni de ninguna clase. Entendemos que las personas tienen que ser abastecidas de sus necesidades básicas. Toda persona que se acerca a “Alma” tiene que irse mejor de lo que ha llegado, que nadie se vaya de acá sin estar mejor ni más feliz”.