11 de mayo 2011 - 00:00
Su gran amor por los animales
La vida de Clemente pasaba por hacer changas en el barrio, pero fundamentalmente su felicidad era completa cuando estaba en su casa, rodeado de decenas de gatos y perros, la mayoría recogidos de la calle, abandonados por sus antiguos dueños. El los protegía, les brindaba cariño y todas las atenciones. Por eso, a partir de su asesinato, los amigos decidieron homenajearlo convirtiendo la vivienda en un refugio de animales que lleva su nombre. “Quiero hacer justicia a mi manera, que es mantener viva su memoria y su nombre mediante un refugio de animales en su misma casa, la que quisieron tomar al matarlo, ya que Clemente amaba a los animales, los albergaba y los protegía a pesar de sus bajos recursos económicos. De hecho, llegó a tener más de 27 perros”, contó la vecina Marcela Parada en su carta. Según relató, “el refugio se está construyendo de a poco y con la ayuda de personas que estuvieron en esta causa, está costando mucho esfuerzo y horas de mi vida, con esto sólo quiero demostrar que la vida humana vale mas que un puñado de tierra”. “El me enseñó a querer a los animales, y sé que desde donde esté me está ayudando a que esto sea una realidad y no un sueño. Es mucha mi indignación ya que la justicia veo no existe, pero sí los pactos políticos para acallar voces. Esta vez no, no voy a parar hasta que se haga justicia, y hablo en lo personal. Quienes quieran acompañarme en esto bienvenidos, si no seguiré yo sola. No le temo a nada ni a nadie”, sostuvo Marcela.