Además, recibirán formación específica de la Dirección de la Política de Género de la Secretaría de Desarrollo Social, a fin de que puedan brindar apoyo y contención a las víctimas.
"Con esto se busca garantizar la protección de las víctimas de manera efectiva. Sabemos que los jueces toman medidas de restricción de acercamiento todos los días, también sabemos que hay un montón de agresores que las incumplen y las víctimas quedan desprotegidas porque tienen que demostrar que esto ocurrió", afirmó al respecto la subsecretaria de Inclusión e Integración Social de San Martín, Marcela Ferri.
Registro de incumplimientos
"Con este sistema -agregó la funcionaria-, la violación a las restricciones perimetrales queda documentada. En realidad, no se está controlando al agresor, sino que se está controlando que la medida que fue ordenada de no acercamiento se esté cumpliendo".
Según se informó, la tobillera de geolocalización -que será colocada al agresor por orden judicial-, consta de un precinto inviolable y un sistema de comunicación celular junto con un localizador satelital GPS.
En ese sentido, se dejó en claro que tanto el agresor como la víctima recibirán un dispositivo de comunicación, similar a un celular, que emite un alerta en caso de que el agresor vulnere la distancia mínima.
Ubicación en todo momento
"Un agresor va a tener sobre su tobillo un transmisor y va a tener que llevar con él un rastreador, con el que vamos a poder determinar en todo momento su ubicación. Por otro lado, la víctima también poseerá un equipo muy parecido pero sin la necesidad de usar la tobillera. En todo momento, los dispositivos van a estar reportándose a un sistema de servidores y a un software que calcula la distancia entre la víctima y el victimario", explicó Horacio Amdem, ingeniero que participó del armado del sistema.