En el mismo orden, vecinos del distrito mostraron interés en la idea y se manifestaron a favor de la idea movida ambientalista. "Tarde o temprano la gente tiene que empezar a tomar conciencia de la contaminación que estamos provocando en el planeta. Y el humo de los autos es uno de los mayores problemas hoy en día. Por eso, acciones de este tipo ayudan a educar, principalmente a los más jóvenes", sostuvo Inés Galdós, habitante de Villa Bosch.
Por su parte, Antonio Riveros, poblador de Caseros, expresó que "no es fácil hacer tomar conciencia a las personas del daño que estamos provocando, sobre todo en Latinoamérica, donde existen otras prioridades. Más allá de eso, hay que trabajar y contribuir cada uno en los cambios de hábitos, dejar un poco el auto, y caminar o usar la bici".
El Día Mundial Sin Auto se celebra todos los años, desde la década del '90, cada 22 de septiembre, ya que la fecha coincide con la Semana de la Movilidad de la Unión Europea.
A partir de la crisis petrolera de 1973, comienzan a aparecer las primeras ideas para desincentivar el uso del automóvil y promover medios de transporte más eficientes.
Más tarde, ya en los años 90, diversas ciudades comenzaron a implementar el Día Sin Automóvil como una iniciativa pública, destacando especialmente los casos de Reykjavik (Islandia), La Rochelle (Francia) y Bath (Reino Unido). En tanto, en las ciudades colombianas de Bogotá y Medellín, incluso, existe una prohibición legal para usar el automóvil en este día.