18 de abril 2012 - 23:17
Un “escruche” en Ituzaingó que golpea duro a familia
El hecho se produjo el último fin de semana y se suma a otros robos que no dejan vivir en paz a esta familia. Reconocieron que este barrio se está convirtiendo en una zona sumamente peligrosa por la inseguridad.
Un “escruche” en Ituzaingó que golpea duro a familia
La familia Arata vive en Ituzaingó desde siempre. En junio de 2002 ocurrió la peor pesadilla para sus integrantes, cuando el profesor Fabián Arata, casado y padre de un bebé de seis meses, fue asesinado en un robo con un balazo en el pecho. A partir de allí, comenzaron los reclamos por justicia, y finalmente se logró la cárcel y el castigo para los responsables. Pero la familia no para de padecer hechos de violencia. Ahora, la madre del muchacho ultimado padeció un “escruche” en su vivienda, y sospecha que tal vez no fue un hecho al voleo. Es que se suma a un robo que padeció otro hijo de la mujer y una persecución callejera con un misterioso automóvil.
La propia Nelly Arata, madre de Fabián y vicepresidenta de la asociación Madres y Familiares de Víctimas (Mafavi) explicó que “el sábado pasado a las 13.30 horas me ausenté de mi domicilio (calle Barbosa 2649, del Barrio Aeronaútico) acompañada por mi esposo, mi hijo y mi nieto. Nos dirigíamos a General Rodríguez, en mi casa no quedaba nadie”.
“A las 14.30 horas aproximadamente recibo un llamado a mi celular de un vecino que me informa que sobre el techado de mi casa vio a un hombre acarreando una bicicleta. Emprendimos rápido regreso, los vecinos llamaron a la policía y también lo hizo Alicia Angiono (titular de Mafavi) alertada por un llamado que le hice. En el trayecto todos y sobre todo mi nieto estábamos muy angustiados. Al llegar encontramos a unos vecinos en mi puerta y nos dijeron que varios móviles policiales se habían hecho presentes y se retiraron buscando al delincuente. Nos relataron que vieron a un hombre joven rondando la cuadra, en la puerta de mi casa hablando con un celular”, dijo Arata.
Asimismo, expresó: “presumimos que trepó por una reja del frente accediendo al techo y de allí al jardín. Encontramos el quincho todo revuelto, se llevó algunas cosas entre ellas una bicileta mountan bike, que para nosotros tiene un gran valor sentimental pues perteneció a mi hijo Fabián Arata. También intentó con unas llaves que había sobre la mesa del quincho, abrir la reja del jardín con lo cual hubiera tenido acceso al interior de mi vivienda. Al no lograrlo se trepó a unos troncos y huyó por los techos”.
En ese marco, Arata comentó que “una vecina lo vio desde su terraza, ya que todo esto lo hizo con total tranquilidad a la luz del pleno día. Esta situación nos removió tantas cosas. Erik, mi nieto que venía a pasar con nosotros el fin de semana estaba muy asustado y tuvimos que regresarlo a su casa, recién estaba superando los miedos de tantas cosas.