Los números de la cantidad de personas que utilizan transporte público ofrecen una explicación al problema, persistente, de la mafia de los monederos. Un relevamiento indicó que el 27,6 por ciento de los usuarios de transportes utiliza más de 5 pesos diarios para viajar; el 10 por ciento entre 4 y 5 pesos; el 13 por ciento entre 3 y 4 pesos; y el 20 por ciento entre 2 y 3 pesos. Los colectivos venden unos 150 millones de boletos mensuales, los subtes alrededor de 23 millones, y los ferrocarriles un promedio de 35 millones.
“Yo necesito 4 pesos todos los días. Pero le tengo que adicionar lo que necesitan en mi casa, porque mi esposa también viaja en colectivo y los chicos requieren monedas cada vez que salen. Saqué la tarjeta, pero a veces no está la máquina. Y es una odisea conseguir el metálico”, explicó Néstor. “Este asunto viene desde hace rato, el problema es que no se termina de solucionar. No puede ser que las entidades bancarias se nieguen a brindar monedas al público como corresponde. En ocasiones, hasta ponen cartelitos en los ingresos avisando que no tienen monedas. ¿Si no tienen los bancos, quién las tiene?”, manifestó.