Los vecinos, al ver que en la puerta del terreno un cartel que decía “Gran autoservicio Eterno”, le enviaron en marzo pasado una carta al intendente Luis Acuña. A fines de junio, comenzada la demolición de la casa que había en el terreno, juntaron alrededor de doscientas firmas y se entrevistaron con jefe comunal. Luego realizaron diversas denuncias ante un Juez de Faltas. Multas “El objetivo de la comuna es dejar correr el tiempo mientras la obra se hace. La municipalidad los deja avanzar y cuando el edificio está hecho no se lo podés demoler, porque eso se llama Hecho Consumado. Entonces te hacen una multa por construcción indebida, te cobran un impuesto por construir de manera irregular y ya esta”, señalaron los habitantes de Hurlingham. En ese orden se dejó en claro que como consecuencia de la tarea del cavado de cimientos, a una vecina lindera le rompieron parte de la medianera, mientras que al del otro lado se le rajó la pared.
Tiempos imprecisos
A principios de agosto, los vecinos concurrieron al Concejo Deliberante de Hurlingham, donde se leyeron y votaron sus expedientes, aunque la obra recién pudo ser paralizada cuando se denunciaron las irregularidades en la fiscalía de Morón.