La historia conmocionó el país entero, que estuvo pendiente de la suerte de la mujer y sus cuatro hijos, quienes desaparecieron como si la tierra los hubiera tragado. Se temió lo peor, porque la pareja de la mujer tenía antecedentes por violencia familiar. Todo empeoraba porque el hombre también se había ausentado. Pero a los pocos días se conoció que la mujer, los hijos y el hombre estaban en Misiones. El episodio fue seguido de cerca por Stella Maris Campos, vecina de la familia, componente de la Asociación U.N.A., y madre de víctima, ya que su hijo, Jesús Pallares, fue asesinado en Moreno en mayo de 2009. Después de las noticias sobre el viaje al interior, comenzó la preocupación de todos por la mujer y los chiquitos, ya que una hipótesis indicó que estaban bajo presión. Así, los padres de la mujer viajaron hacia Misiones y trajeron al niño más grande. Finalmente, la mujer también regresó con sus otros tres hijos y embarazada. Ahora, Stella Maris se está encargando de conseguirle ropa, alimentos y otros elementos, dado que se trata de una familia humilde. Colabora la Organización No Gubernamental (ONG) Madres y Familiares de Víctimas.