08 de septiembre 2010 - 00:00
Vocación solidaria
Consultada sobre el origen de su vocación solidaria, Karina Rodríguez expresó que “siempre supe que quería estudiar medicina y tenía una visión muy utópica de la profesión. Cuando me recibí y empecé a trabajar no me gustaron muchas cosas que veía que sucedían, y en Neonatología pasaban un montón de cosas alrededor nuestro que no les dábamos bolilla, y que eran tan importantes como las patologías de los pacientes en sí”. No obstante eso, la médica neonatóloga del Hospital de Morón sostuvo que “este es un proyecto que no debe existir, ya que nosotros, proveyendo mantitas a los distintos nosocomios, estamos ocupando un lugar que debería ocupar el Estado”. “Nuestra expectativa es mantener los contactos con los hospitales a los que ya les donamos y tratar de abastecerlos a todos, mientras que sea necesario”.