La expropiación de YPF había marcado un quiebre en la relación argentina con el mundo de los negocios. De hecho, esa decisión no hizo más que agravar las consecuencias del cepo impuesto cinco meses antes. Y en modo alguno la recuperación de la compañía permitió recomponer la situación energética, más bien lo contrario. Argentina necesita dólares que aquí no hay, para invertir generosamente de modo tal que en no menos de tres o cuatro años comiencen a percibirse resultados. Vaca Muerta es en verdad un fabuloso negocio para el país, pero necesita ser asistido por fuertes inversiones de empresas que con Repsol en litigio estaban imposibilitadas de participar.
Dieran las vueltas que dieran, todos los caminos conducían al sitio alcanzado esta semana, como única alternativa posible. La jugada tiene otros componentes; imposible disociarla del acuerdo con cinco empresas por juicios que se disputan en el CIADI. Una concesión a Obama, con la intención de recomponer relaciones de modo tal que su gobierno nos de una mano ante la Justicia norteamericana por el juicio con los fondos buitre.
Ya no pueden disociarse estas decisiones de la intención de recomponer relaciones con el FMI, paso previo imprescindible para arreglar con el Club de París. El financiamiento externo parece ser la alternativa ante la fuga imparable de reservas, y la normalización de las relaciones con los organismos internacionales es el camino para alcanzarlo. Son las recetas que se presumía que Cristina implementaría allá al iniciar su segundo mandato, después de la arrolladora victoria electoral. Sin embargo las medidas tuvieron otra dirección y fueron condicionadas por el 'vamos por todos', frase esbozada por la presidenta durante un acto en Santa Fe.
Eran tiempos en los que se había comenzado a hablar de la eliminación de subsidios, bajo la denominación 'sintonía fina'. Se hicieron listados y se publicaron los nombres de quienes iban sumándose voluntariamente. Como el principio de sinceramiento también alcanzaba a las tarifas de transporte -recordemos la puesta en marcha de la tarjeta SUBE y las colas por obtenerla bajo el tórrido sol del verano 2012-, el plan quedó en el camino tras la tragedia de Once. Ahora se ha vuelto a pensar en un paulatino abandono de ciertos subsidios, que en principio alcanzarían al gas y la electricidad. El primer paso apuntaría a las industrias; no se evalúa en lo inmediato desguarnecer de subsidios a los usuarios domiciliarios, que de momento bastante tienen con la inflación en general, y en particular el aumento de las naftas que se han ido reacomodando sin pausa en los últimos tiempos.Si se quitaran los subsidios de los servicios domiciliarios, manteniéndolo sólo a los sectores más vulnerables, las tarifas deberían trepar a un promedio de 2.000 pesos mensuales. Impensable.
Capitanich ha hablado de la implementación de 200 medidas en los próximos dos años. De momento es poco lo que se ha anunciado, pero sustancial, como el arreglo por YPF. De lo demás, se van conociendo retazos a diario. Y correcciones, como la del tipo de cambio, en donde la brecha entre el oficial y el paralelo se ha achicado un 20 por ciento en las últimas semanas.
Lo cierto es que con las medidas y cambios implementados, el gobierno no solo ha ganado tiempo y recuperado el centro de la escena, sino que ha hecho a un lado a la oposición que lo venció hace apenas un mes. En el kirchnerismo está la convicción de que por el devenir de los hechos no solo lograron minimizar el resultado electoral, sino que también están dejando a la oposición sin elementos en los que hacer hincapié a la hora de las críticas. La salida de Moreno ya de por sí quitó de escena un blanco permanente; hasta la promesa de un cambio en la implementación y el estilo de Fútbol Para Todos tiene el doble objetivo de ahorrar divisas y quitarle argumentos a la oposición.
En el Congreso el oficialismo aprobó todo lo que se propuso, pero descomprimió en los temas más complejos, postergando para el año que viene definiciones sobre el Código y la ley de responsabilidad del Estado: demostración de fuerza y moderación en el estilo avasallante. Pero se propone aprobar en el Senado una serie de pliegos de conjueces de personas claramente ligadas al kirchnerismo, como así también ascender al general César Milani, decisión que meses atrás se había visto obligado a postergar por discrepancias en el propio seno oficialista que con la renovación parlamentaria habrá subsanado.
Y en ese caso podrá cualquiera preguntarse: ¿no era que el gobierno había perdido las elecciones?