Rousseff se dijo muy satisfecha de su reunión con el papa Francisco, quien le mostró su "entusiasmo" por el viaje que el próximo julio realizará a Río de Janeiro para participar en la Jornada Mundial de la Juventud y adelantó que también visitará el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, en Sao Paulo.
Sobre sus impresiones tras conocer a Francisco, la presidenta brasieña dijo que el papa es una persona "muy carismática" y destacó sobre todo su "gran compromiso con los pobres".
También destacó su "modestia" y su "normalidad" y bromeó sobre que Francisco habla el "portuñol", pero entiende perfectamente el portugués y no hizo falta un traductor.