Al mismo tiempo, es necesario que la sociedad se involucre y no los deje solos", señaló Angiono, en referencia a que el caso de Mamani logró convertirse en una causa judicial por iniciativa de los propios vecinos, que alertaron sobre su ausencia. Semino, en torno a las características de los hechos, explicó que "en los casos con grupos pseudo religiosos, cabe destacar que es una máscara que toman, porque el objetivo son los bienes de la víctima, y hasta que logran esa meta, llevan a cabo distintas maniobras, que comienzan con la detección del abuelo solo y vulnerable, ganarse su confianza y luego convencerlo de firmar documentos, boletos de venta, para finalmente internarlo o en casos extremos quitarle la vida".