La menor de 16 años desapareció el lunes 10 de junio cuando regresaba a su casa, en el edificio de la calle Emilio Ravignani 2360 del barrio porteño de Palermo, y al día siguiente, su cadáver fue hallado en el predio de la CEAMSE de la localidad bonaerense de José León Suárez.
Por el crimen fue detenido Mangeri, quien se autoincriminó cuando declaraba como testigo ante la fiscal Asaro. Los estudios de ADN determinaron que había perfil genético del portero debajo de tres uñas de la mano derecha de Ángeles, con un 99,9 por ciento de precisión en el caso del dedo índice, lo que sugiere que ella alcanzó a rasguñarlo en un intento de defensa ante un presunto ataque sexual.
Mangeri, en sucesivas convocatorias por parte del juez Ríos se negó a contestar preguntas en las indagatorias y se limitó a hacer declaraciones, en las que denunció haber sido objeto de apremios ilegales