Esta causa era vista como un caso emblemático: tanto el fiscal Carlos Sale como la querella solicitaron una pena de hasta 25 años de prisión para los principales sospechosos, liderados por Víctor Rivero, María Jesús Rivero, Irma Lidia Medina, Gonzalo y José “Chenga” Gómez.
De acuerdo con la acusación formulada por el fiscal Sale, la joven fue secuestrada por una red de trata de personas en Santiago del Estero y Thames, de la capital tucumana, el 3 de abril de 2002, cuando apenas tenía 23 años en ese momento y cuyo paradero aún se desconoce.
Los otros imputados, Humberto Derobertis, Paola Gaitán, Mariana Bustos, Carlos Luna, Azucena Márquez y Domingo Andrada fueron considerados por el fiscal como partícipes secundarios, por lo que pidió una condena a 12 años de cárcel.
Susana Trimarco, madre de Marita, decidió no reclamar indemnización económica a los imputados.