La fiscal Sánchez, de todas maneras, planeaba apelar la resolución, que pasaría a ser resuelta por la Cámara del Crimen, la cual ya había fallado a favor de la falta de mérito del joven.
Marianela Rago tenía 19 años y estudiaba periodismo cuando el 27 de junio de 2010 fue encontrada asesinada en su departamento del séptimo piso del edificio de Tucumán 2089.
La chica, oriunda de la ciudad de Río Grande, había sido golpeada, apuñalada, estrangulada y casi decapitada al recibir una profunda herida de arma blanca en el cuello.
Apuntado por la instructora del caso y la familia de la chica, Amador López fue detenido y pasó dos semanas en prisión.
También había sido detenido Isidro Martínez Larrea, de 30 años y nacionalidad paraguaya, en marzo de 2011, al ser sorprendido con un chip de celular desde el que se hizo llamados a los mismos números que del teléfono de la víctima.
Sin embargo, el hombre, que es empleado de limpieza de una empresa de colectivos, fue liberado al cabo de sólo tres semanas al comprobarse que tampoco coincidían su tipo genético con los rastros encontrados en la escena del crimen. No obstabnte, Martínez Larrea quedó imputado por el delito de encubrimiento del robo del celular de la joven.