Durante la jornada del sábado, a raíz de la detención de
Martín Lanatta, la comisaría local funcionó como base de operaciones y era el epicentro geográfico donde se reportaban las fuerzas intervinientes. Ya este domingo, las autoridades de la
Provincia de Santa Fe y de la Nación
decidieron trasladar el "búnker" a tres kilómetros del lugar. De esa manera, se materializó la separación definitiva de los agentes de Cayastá.
En estos momentos, el rastreo está a cargo de las fuerzas nacionales.
Gendarmería Nacional, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria son los encargados de diagramar los pasos a seguir para dar con los evadidos.