Esta última hora es la misma que el hombre de confianza de Nisman, el informático Diego Lagomarsino, dijo haber llegado con la pistola que le pidió el fiscal y que luego fue hallada junto al cadáver, hecho que sumaría más dudas a las sospechas sobre su rol.
También hay diferencias en torno a si se trató de una muerte instantánea o Nisman sufrió una agonía, datos que se desprenderían de la existencia o no del rigor mortis en su mano derecha y del sangrado.
Los peritos
Héctor Di Salvo y Fernando Trezza, que realizaron la autopsia, defenderán el informe que entregaron a la fiscalía a partir de la tarde el 19 de enero, y estarán acompañados por otros ocho integrantes del CMF:
Carlos Navari, Adriana D'Addario, María Preibisch, Celminia Guzmán, Ana María Perkins, Oscar Lossetti, Jorge Pereyra y Alfredo García. Asimismo participarán dos profesionales de la División Medicina Legal de la Policía Federal, Horacio Sapag y Nora Perosio. Debatirán con los forenses Osvaldo Raffo y Julio Ravioli, que no participaron de la autopsia ni pidieron repetirla, pero que en base al informe oficial y peritajes complementarios elaboraron el estudio publicitado el 6 de marzo por Arroyo Salgado, cuando calificó la muerte de su ex pareja como un "magnicidio", pese a que carecía de lesiones defensivas y el único ADN hallado en el cuerpo era el del fiscal.
Los intereses de
Lagomarsino, único imputado, serán custodiados por el reputado forense Mariano Castex, y el debate será coordinado por el decano del Cuerpo Médico Forense, Roberto Godoy, en un acto que deberá esclarecer un cuestionario de 24 interrogantes elaborados por la fiscalía.
La junta médica había sido postergada a pedido de Arroyo Salgado mientras presentaba su fallida recusación a Fein, y ahora es la instancia decisiva de confrontación de criterios técnicos luego de la pericia criminalística, cuyo informe final estará el 5 de mayo.Para ese momento estarán también los resultados de los cruces telefónicos y los peritajes de los medios electrónicos de Nisman, sus tres celulares, un Nextel, tablet, y su notebook, con un registro de sus últimas comunicaciones, dejando a la fiscalía en mejores condiciones para caratular el caso