Dos alumnas de nivel secundario que asisten al Da Vinci fueron consultadas sobre esta extraña modalidad delictiva. Una de ellas manifestó que "a las chicas que tienen el pelo largo las persiguen y se lo cortan. Después lo venden para comprarse droga", remarcó.
Por su parte, David Derrico, dueño de una librería y quiosco que está en 144 y 18, manifestó que "la policía jamás pasa por la escuela", precisando que "a los pibes les roban en cualquier horario, tanto a las 7.30 cuando ingresan, como así también al mediodía cuando se van". Asimismo, Derrico aseveró que "las maestras no quieren salir solas por miedo a que les hagan algo", indicando que "se retiran de a cuatro o cinco, nunca salen solas del colegio".