Un dato valorado como "importante" por la fiscal fue aportado por María Elena Leuzzi, titular de la Asociación Víctimas de Violación, quien ayer le contó que el martes fue a la casa de la familia luego del hallazgo del cadáver y cuando se pensaba que "Mumi" había sido violada, con intenciones de ofrecerles contención. En ese marco, la mujer vio en la mesa unas llaves, que pertenecían a la joven, lo que revelaba que había regresado a su casa, contrariando la versión de los familiares, quienes aseguraban que jamás había retornado de su clase de gimnasia.
"Había dos llaves con una tirita de diez o doce centímetros de color celeste. Entonces yo le digo a uno de los hermanos, el más chico: ¿por qué no guardás estas llaves que se van a perder? Que hay mucha gente?", relató Leuzzi al salir de la fiscalía. "El me dice 'no, son las de Angeles' y no le dio importancia y las llaves quedaron ahí. Cuando se lo comenté a un policía (y ante la recomendación de éste) vine inmediatamente a la fiscalía", agregó. Sin saberlo, su aporte terminó de redondear las sospechas de la fiscal.
A partir de ese momento, Asaro comenzó a interrogar a la madre de Angeles, María Elena Aduriz; la abuela, María Inés, y sus hermanos, Juan Cruz y Jerónimo. Alrededor de las 22, llegó al lugar, fuertemente custodiado, el padrastro de Angeles, y al poco tiempo un testigo protegido, que fue llevado por la funcionaria Cristina Caamaño, del Ministerio de Seguridad nacional, y notable fiscal en el caso por el crimen de Mariano Ferreyra.
"El testigo protegido fue aportado a partir de la colaboración entre la fiscalía, la Policía Federal y personal del Ministerio de Seguridad", señaló una alta fuente de la cartera de seguridad a DIARIO POPULAR.
Esta persona generó un revolución en el recinto del Ministerio Público, porque su testimonio colocó contra las cuerdas la versión familiar del "hecho al voleo", es decir, de un rapto en la calle cuando la chica volvía a su casa y el crimen cometido por un desconocido.
La fiscal Asaro decretó desde el primer momento, y de manera acertada, el secreto de sumario, lo que generó innumerables versiones y datos confusos. Anoche, sin embargo, fuentes cercanas a la pesquisa dijeron que a las pruebas e indicios ya comentadas se suma la filmación de una cámara de seguridad ubicada sobre la avenida Santa Fe.
Asimismo, se aguardaban resultados de pericias que podrían ser determinantes. Por ejemplo, se enviaron al laboratorio "rastros" retirados de las uñas de la víctima. La sospecha es que Angeles se resistió fuertemente a un ataque sexual, dentro del edificio y, en ese marco, fue asesinada por ahorcamiento. La chance de contar con el ADN del agresor es un dato certero.i