Las voces cantantes sobre estos temas las llevaron el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien amenazó con estatizar Edenor y Edesur, y el ministro de Planificación Julio De Vido, quien se encargó de salir al cruce de las argumentaciones vertidas por las empresas.
Capitanich, que se convirtió en las últimas semanas en ministro y vocero todoterreno del Gobierno, había anticipado al asumir que habría cumplir el rol que le asigna la Constitución nacional como "jefe de la administración del país", para lo cual ofrecería conferencias de prensa en forma habitual, convocaría a los gobernadores a reuniones "bilaterales" y concurriría al Congreso a dar un "debate público" con la oposición.
"La misión principal del jefe de Gabinete está expresamente establecida en la Constitución Nacional. Debemos cumplir y hacer cumplir con lo que la Constitución prescribe en su artículo 100, que es que el jefe de Gabinete de Ministros es el jefe de la administración del país. Mientras la Presidenta es jefa suprema de la Nación y responsable de la administración, el jefe de Gabinete entiende y ejecuta la administración del país", señaló Capitanich en su primera conferencia de prensa.
Así, durante la semana Cristina Kirchner limitó su actividad a un puñado de audiencias (DAIA, Centro Islámico) y a dos actos en los que normalmente no se brindan discursos, como los de ascensos de oficiales de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad. Y la situación se mantendrá de la misma forma en las primeras semanas del año próximo ya que la mandataria se instaló en Santa Cruz, donde tiene pensando pasar las fiestas y permanecer ahí hasta alrededor del 5 de enero.
Esta época del año de extremo calor suma otro ítem para que la mandataria recorte sus exposiciones públicas, a fin de contrarrestar sus recurrentes lipotimias y descensos de presión que le provocan la exposición a las altas temperaturas y que en años anteriores la obligaron a cancelar su agenda y guardar reposo durante días.
Si bien se muestra comprometida a cuidar su salud y seguir al pie de la letra las recomendaciones del equipo de médicos que sigue situación, aún es imposible de establecer si finalmente Cristina Kirchner mantendrá este nuevo estilo de trabajo para encarar los dos últimos años de su gestión. Tras los meses del receso veraniego, marzo se asoma como un mes clave en el que podría definirse el ritmo de trabajo que terminará adoptando la mandataria para continuar afrontando los distintos temas de la administración nacional.