Varios impactos de bala ingresaron a la propiedad: "Hay disparos altos y bajos, por ejemplo uno en el living -que da a la calle- a la altura desde el piso de 80 centímetros, en el bajo escalera, otro que dañó muebles", detalló.
"Segundos después del estruendo los vecinos salieron y vinieron a casa para contarnos lo que vieron. La casa se llenó, querían saber cómo estábamos, había como 40 personas y esa actitud nos emocionó e hizo que nos sintiéramos acompañados", comentó.
Sobre si había conversado con su esposo sobre la necesidad de contar con custodia desde que comenzaron las amenazas a otros funcionarios, Tróccoli sostuvo que Bonfatti "decía que no era necesario custodias, nosotros siempre anduvimos como ciudadanos comunes y yo le decía que las amenazas no sólo eran para un funcionario, porque consideraba que esto es un equipo".
"Ahora ya estamos advertidos y hay que salir adelante, tal vez es como dice Antonio: se ve que estamos en el buen camino en ésta lucha", reflexionó.
Según los testigos, la noche del viernes varios hombres encapuchados que se movilizaban en cuatro motos atacaron con armas de fuego el frente de la vivienda del gobernador santafesino.
Los peritajes determinaron que la fachada de la vivienda de dos plantas presentaba entre 10 y 14 impactos de bala, tres de los cuales ingresaron al interior.
El gobernador vinculó el ataque a su vivienda a bandas relacionadas con el narcotráfico que operan en el sur de la provincia y que son investigadas por la justicia.