El fin de semana, la prensa local especuló con que Mujica le pediría a su par argentina, Cristina Kirchner, que ponga fin a trabas portuarias que afectan la operativa del puerto de Montevideo y el de Nueva Palmira, a cambio de abastecerla de energía.
Uruguay le ha vendido energía a Argentina por 42 gigavatios hora (GWh) desde el 12 al 29 de diciembre, según informó el presidente de la empresa eléctrica estatal UTE, Gonzalo Casaravilla, informó a la Secretaría de Comunicación de la Presidencia.
"En términos relativos, parece ser poco, pero en términos absolutos, para el que lo tiene o no lo tiene, hace la diferencia", señaló el jerarca.
Desde hace 15 días, Buenos Aires y sus alrededores son un gigantesco horno con temperaturas diurnas cercanas a los 40 grados centígrados, con escaso alivio en las horas nocturnas. En ese contesto, miles de habitantes sufren cortes de luz que en algunos casos llevan dos semanas.
Los gobiernos de Argentina y Uruguay atraviesan un momento de rispidez diplomática, originada en una larga disputa en torno a la planta de celulosa UPM ubicada en Uruguay sobre la vera de un río compartido y considerada contaminante por Argentina.
En ese contexto, el gobierno argentino prohibió el trasbordo de cargas de mercaderías en puertos uruguayos, además de restringir las importaciones y la salida de dólares, decisiones que han golpeado las exportaciones y el turismo uruguayos.
El lunes por la noche, Mujica confió en una mejora de la relación con el país vecino y sostuvo que con su par Kirchner "tienen mucho que hablar".