Fuentes diplomáticas españolas confirmaron a Noticias Argentinas que hubo un principio de acuerdo, el que también fue confirmado por el gobierno nacional a través de un comunicado.
La petrolera española aclaró que cualquier decisión deberá ser ratificada por el consejo de administración, que se reúne este miércoles.
Medios de ese país revelaron que en el acuerdo se fijó otorgar 5.000 millones de dólares en bonos garantizados a Repsol, mientras que Pemex se quedaría con la explotación de parte de los pozos expropiados a la petrolera española en Vaca Muerta.
La confirmación argentina por el principio de acuerdo llegó horas después por medio de un comunicado oficial, aunque se aclaró que el mismo quedó "sujeto a ratificación de los máximos órganos rectores de Repsol".
"Tal principio de acuerdo implicará fijar el monto de la compensación y su pago con activos líquidos y que ambas partes desistirán de las acciones legales en curso. Las partes coinciden en que el presente principio de acuerdo contribuye a normalizar y fortalecer los históricos vínculos entre los tres países y sus empresas", señaló el texto.
En tanto, Repsol informó que "someterá el principio de acuerdo propuesto a la consideración de su Consejo de Administración, que deberá pronunciarse sobre sus términos y condiciones en la reunión que hará el próximo miércoles 27 de noviembre".
Trascendió que la traba en las negociaciones era que Repsol aceptara una propuesta que podría consistir en bonos, los cuales la compañía española convertiría en líquido de inmediato. La empresa presidida por Repsol lleva tiempo insistiendo en que la compensación debería consistir en una indemnización líquida por el valor de los activos expropiados, cuyo valor sería muy alto al contar el grandísimo potencial del macroyacimiento de Vaca Muerta.
El ministro Soria se encontraba en Buenos Aires tras un viaje relámpago para intentar avanzar este acuerdo, trabado desde este verano, cuando el consejo de Repsol rechazó la última propuesta de Argentina a través de Pemex y La Caixa.
Soria viajó acompañado del presidente de Caixabank, Isidro Fainé, -entidad que es el principal accionista de Repsol (12,02%) e histórico socio de referencia de la misma- y de tres altos directivos de la petrolera española: el director general de Negocios, Nemesio Fernández-Cuesta; Luis Cabra, director general de Exploración y Producción; y Miguel Lingenberg, vicesecretario general de la compañía, según ha podido confirmar este periódico.
Soria se habría reunido el domingo con Kicillof, ideólogo de la expropiación de YPF en abril de 2012, así como con Capitanich. Repsol exige una indemnización de casi 8.000 millones de euros por la expropiación de YPF y que hace pocos meses esta compañía presentó, empujada por Pemex, una oferta al consejo que preside Antonio Brufau valaroda en 3.500 millones, por lo que fue unánimemente rechazada.