Cristina destacó que "el Reino Unido toma a nuestros recursos como una cosa más, no como la más importante en Malvinas. La verdad sobre Malvinas es que constituye la base militar más importante de la OTAN sobre el Atlántico Sur".
"Nuestro mensaje no sólo tiene que ver con un reclamo de soberanía, sino con un mensaje de paz, en un mundo desquiciado por los enfrentamientos, étnicos y religiosos", afirmó.
"En Malvinas se maneja el despliegue militar británico en el Atlántico Sur", destacó Cristina y agregó que es uno de los lugares "mas militarizados del mundo", donde hay "más militares que civiles".
El acto se transmite por cadena nacional y puede verse en vivo a través de pantallas gigantes instaladas en los distintos patios de la Casa Rosada, adonde fue convocada la militancia oficialista.
Las banderas del Operativo Cóndor
El 24 de agosto de 2012 la jefa de Estado había recibido las siete banderas que luego se encargó de comenzar a instalar en lugares emblemáticos del país: aparte de la que se ubicará en el "Patio Malvinas Argentinas", otra de las banderas también se encuentra en la Casa Rosada, más precisamente en el Museo del Bicentenario del subsuelo de la sede gubernamental.
Las otras cinco están ubicadas en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, en la Basílica de Itatí de Corrientes, en el Mausoleo de Néstor Kirchner en Río Gallegos y en la Basílica de Luján, mientras que aún resta instalar la restante en el Museo de las Malvinas que se levantará en el Espacio de la Memoria que funciona en la ex ESMA.
El año pasado, la mandataria había encabezado el acto oficial en Puerto Madryn, Chubut, en el que reiteró el pedido al Reino Unido de dialogar sobre la soberanía de las islas y anunció que el Gobierno llevaría adelante las tareas de reconocimiento de los 123 soldados no identificados que fallecieron en combate con la ayuda de la Cruz Roja.
El "Operativo Cóndor" se produjo el 28 de septiembre de 1966, cuando un comando armado de 18 estudiantes, obreros, sindicalistas y periodistas, en su mayoría militantes peronistas, secuestró un avión de Aerolíneas Argentinas que había partido desde Buenos Aires y tenía por destino a Río Gallegos, y lo desvió a las Islas Malvinas.
Los jóvenes militantes descendieron, nombraron al lugar como "Puerto Rivero", en homenaje al gaucho entrerriano Antonio Rivero que resistió la invasión británica de 1833 al archipiélago, y desplegaron siete banderas argentinas en las inmediaciones que flamearon durante 36 horas, tiempo durante el que se mantuvieron en el archipiélago.
Dichas banderas estaban en manos de María Cristina Verrier, "ideóloga de la operación Cóndor", según recordó la propia Cristina Kirchner, quien aclaró que la donación se produjo mediante el envió de una carta, en la cual propuso que una de ellas esté en el Mausoleo de Kirchner, en Río Gallegos.