Andrada era el maquinista que condujo la formación de la línea Sarmiento hasta la estación de Castelar, donde se la entregó a Marcos Córdoba, quien conducía el tren cuando ocurrió el accidente que dejó 51 muertos el 22 de febrero de 2012.
Según dejaron trascender fuentes policiales a Noticias Argentinas, cuando fue hallado el cuerpo al motorman sólo le faltaba el teléfono celular pero "podría tratarse de un robo" porque había "indicios de haber forcejeado".
El testimonio de Andrada era de importancia para la investigación dado que había ofrecido algunos detalles acerca del funcionamiento de los frenos del tren antes del accidente.
Una semana después del accidente, Andrada había declarado ante la Justicia que manejó la formación hasta la estación de Castelar y que allí fue relevado por Córdoba.
En su declaración, Andrada había dicho que la formación salió sobrecargada de la estación de Moreno y que por ello iba más lento que lo habitual, además de que necesitaba ser frenada con antelación.
En tanto, el secretario general del sindicato La Fraternidad, Omar Maturano, pidió no hacer "conjeturas" sobre el asesinato y afirmó que hasta el momento todo indica que se trató de un "asalto al voleo".
"Creemos que es un hecho más de inseguridad. No creamos conjeturas con respecto al accidente de Once. Creemos que fue un asalto al voleo nomás, porque el compañero Andrada no tenía amenazas. Y además no era el único testigo", sostuvo Maturano.