"El deporte argentino sufrió de diversas formas los tiempos del dictador Videla. Hay imágenes como verlo gritando un gol o entregando la Copa en el Mundial 78 que lastiman a la historia del deporte argentino", expresó Morresi.
"Entre los miles que desapareció y asesinó se encuentran cuarenta deportistas federados. Hoy se lleva a su tumba los secretos que permitirían que miles de argentinos pudieran saber qué pasó con sus seres queridos y cientos de abuelas saber dónde están sus nietos", agregó.
"Lo que no va a poder llevarse a la tumba es la alegría de ese pueblo que en plena dictadura logró un Mundial de fútbol. No se va a poder llevar ni los abrazos ni las sonrisas de nuestro pueblo porque en el infierno no te permiten tener lo que no te pertenece", concluyó Morresi.