Peligra una fábrica de bolitas de vidrio
Tinka, la única fábrica de bolitas de vidrio de Sudamérica, ve como su actividad es acechada por el aumento de la tarifa del gas al punto de poner en duda su subsistencia.
Tiene su sede en la ciudad santafesina de San Jorge, donde fabrica unas 4,5 millones de bolitas al año, pero en los últimos días llegó la mala nueva a través de la boleta del gas: pasó de pagar $ 35 mil a 185 mil, lo que representa un 428%.
Ese aumento de uno de los costos fundamentales de la fabricación de las bolitas, que debe sumarse a otros como el de la materia prima, el de la energía eléctrica y el salarial, lo que hace prácticamente inviable la actividad de Tinka, que habitualmente lucha contra la competencia china y coreana, que ofrecen productos más baratos.