La nota señaló: “Nosotros solamente robamos. La mujer estaba muerta y había mucho olor a gas”. El escrito fue secuestrado por los investigadores y al cuerpo de la víctima lo trasladaron a la morgue judicial para hacer la autopsia y confirmar si lo que dijeron los hampones era cierto o no. Por otro lado, hubo conmoción en el vecindario.
El caso quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3, a cargo del fiscal Martín Conde, quien recibió el informe médico y comprobó que Rosa Seminara había fallecido días antes del ilícito a causa de un paro cardiorrespiratorio cuando estaba en la parte de la cocina y que el gas, que quedó abierto, empezó a quemarle la piel con el paso de las horas. Todo se habría originado desde un principio con una caída. De milagro no ocurrió una tragedia peor con fuego involucrado que afecte a las viviendas linderas.
El panorama fue realmente confuso y los agentes peritaron el lugar para sacar más conclusiones al respecto antes de cerrar el expediente, mientras buscan a los ladrones que entraron a la casa.