Fueron perseguidos por efectivos de la seccional 9na. quilmeña, quienes atraparon a uno de ellos. El hecho se inició en Urquiza y Entre Ríos, donde el dueño de un Peugeot 406 había sido privado de su libertad y despojado del rodado. Los policías montaron un operativo cerrojo y tras diversas persecuciones, en 390 e Irala se rompió una cubierta del vehículo, que se incrustó en un zanjón. Posteriormente, uno de los individuos logró huir, mientras que el restante fue capturado en Otamendi al 2400 y se le secuestró un revólver calibre 32 largo.