Un hombre acusado de abusar sexualmente de sus dos hermanas menores de edad fue enviado por la Justicia Penal de Quilmes a juicio oral, al igual que a su madre, por encubrimiento de este aberrante hecho.
El caso en cuestión surgió en 2006 cuando las maestras de la escuela a la que iban la nenas comenzaron a sospechar que algo extraño podía estar ocurriendo debido a los dibujos que las pequeñas realizaban y donde se esbozaban connotaciones sexuales.
Fue en ese momento que iniciaron un discreto seguimiento del que obtuvieron resultados confusos, ya que si bien las niñas expresaban los abusos a que las sometía “Toto”, su hermano mayor de edad, en sus cuerpos no se observaban lesiones compatibles con ataques sexuales.
No obstante, dos años después esas lesiones se hicieron visibles y los informes forenses dieron cuenta de vivencias y lenguaje compatibles con episodios de naturaleza sexual que no correspondían con niñas.
Con estos elementos, la Sala Segunda de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Quilmes, integrado por los jueces Carlos Rousseau y Martín Ordoqui, ratificó el procesamiento del imputado por “abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la situación de convivencia preexistente con un menor de 18 años y por el vínculo, reiterado”.