Por su parte, el denunciante Vicente apeló a la ironía para referirse al fallo: "La primera reflexión es hacia futuro, lo que convendría es salir a buscar gente indigente, sin documentación, ni capacidad financiera y contratar con el Estado. Me parece que ese es el negocio del futuro", afirmó.
En tanto, Geronés manifestó sentir "alivio, bronca, felicidad, impotencia" tras ser absuelto. "Primero decían que el delito eran las licitaciones, después los expedientes y así se fue tergiversando. Decían que las empresas eran fantasmas y se llegó al juicio sin tener nada", cuestionó, al tiempo que consideró haber sido víctima de "un juicio que tuvo intencionalidad política".
Larga investigación
Geronés y el resto de los funcionarios llegaron a esta instancia por una denuncia formulada en febrero del 2012, en la que se hacía hincapié en la contratación de una serie de empresas registradas, cuyos titulares eran personas indigentes a quienes, desde el poder político, se los había colocado en los directorios de las firmas con el objetivo de participar en licitaciones y concursos de precios. Por estas irregularidades, Geronés había sido detenido en su despacho del Palacio Comunal, el 15 de setiembre de 2003.