13 de noviembre 2013 - 12:35
"Acá lo importante es compartir un grupo"
Ricardo Barrientos, ex Berazategui y otros clubes del ascenso, juega para Zeta Fútbol Club. "Tengo mis nietos, mis hijos y el día que no sienta los cosquilleos de los nervios tengo que dejar de jugar al fútbol. Si vos no sentís eso, o estar afuera gritando a los compañeros y ordenando, no podés venir", remarcó
aca lo importante es compartir un grupo
Ricardo Luis Barrientos supo militar en el fútbol profesional por Berazategui y otros clubes del ascenso. Hoy, con 50 años, despunta el vicio para Zeta en los torneos de Organización Don Bosco. Lo curioso es que no sólo juega en su categoría, la de Superveteranos (mayores de 45), sino que incluso se anima a jugar algunos minutos con los veteranos mayores de 35 años.

En ese sentido, el defensor explicó que "no sólo juego los sábados con los muchachos de mi edad, sino que a veces vengo a acompañar los domingos". Y añadió: "Con los más jóvenes es más usar la experiencia, pararse en la cancha, ordenarse y usar al jugador más rápido".

Además, dejó en claro que el amor por la redonda es lo que lo llena todos los fines de semana. "Tengo mis nietos, mis hijos y el día que no sienta los cosquilleos de los nervios tengo que dejar de jugar al fútbol. Si vos no sentís eso, o estar afuera gritando a los compañeros y ordenando, no podés venir", manifestó.

Al respecto, el veterano expresó que "ahora lo importante es compartir un grupo". "Terminás de jugar, te comés un asadito, contás anécdotas y te juntás con compañeros o rivales de aquellas épocas", remarcó. Incluso, confesó: "Como es para distraerse, a veces uno va a jugar de nueve o de ocho".

En cuanto a su paso por Zeta, indicó: "En esos cinco años que hace que estoy jugando salimos campeones una vez y otras dos subcampeones", señaló, al tiempo que resaltó que "gracias a Dios nunca tuve una lesión grave y pude jugar a esto, que es lo más grande que me dio la vida".

Trayectoria

Barrientos jugó a partir de 1983 en Berazategui, aunque también vistió las camisetas de Dock Sud, Argentino de Quilmes y Barracas Central. Del Naranja se llevó sus mejores recuerdos: "Estuve desde inferiores y gracias al club me conoce mucha gente".

En su memoria quedaron los ascensos que le tocó vivir a Primera B, tanto en 1986, como el logro del campeonato invicto en 1990. No obstante, afirmó que "la alegría más grande fue la victoria en la cancha de Quilmes por 3 a 2 en el '88 con Fabio Sánchez, Fabián Alegre y otros buenos jugadores". De ese encuentro, opinó que lo ganaron a pesar de la calidad de los futbolistas que tenían enfrente. "Ellos tenían a Pascutti, Catalán, el Indio Gómez, un equipazo", rememoró.

Asimismo, el central comentó que "también he marcado muchos jugadores buenos". "En una final contra Excursionistas tuve que marcar a (Manuel) Magán, un nueve que jugó en Independiente y costó, pero ascendimos", sentenció.

Por último, comparó la situación del fútbol de antes con el actual y confió: "En todos los clubes jugué y era para comer, no es como ahora que te salvás. Iba a jugar torneo de penales de barrio un día antes de jugar oficialmente, y ahora me río porque no pueden jugar dos veces por semana porque se desgarran".