Consultado sobre si el bullying es un flagelo nuevo, aclaró que "durante toda la vida, se registraron episodios de cargadas y peleas en los alumnos, pero hoy en día, con las redes sociales, se reproducen bastante y eso es terrible".
No obstante, remarcó que los chicos, que son maltratados por sus compañeros "no se animan a reaccionar porque tienen mucho miedo", al tiempo que confesó que hay una suerte de desconocimiento para abordar estas situaciones y que "tanto padres como las instituciones educativas no saben como manejarlo".
"En reiteradas oportunidades, las escuelas deberían darle más importancia a la problemática de los alumnos. No se trabaja tanto en la prevención ni en la contención del alumno agredido", desarrolló.
Y en este sentido, cuestionó el papel de algunos padres que "se ocupan más de sus propias cuestiones y no se interesan por sus hijos, ni siquiera les preguntan cómo andan, cómo estuvieron en la escuela. Es una lástima que esto suceda porque refuerza la imagen de soledad que posee el chico". No obstante, enfatizó que existen otros padres que sí se preocupan por sus niños.