Testigo y víctima de este suceso fue dueño de la agencia de remises, ubicada sobre Mitre, entre Ascasubi y Lugones, Juan Lotito que graficó cómo comenzó todo: "El vecino se puso a discutir con la mujer, insulto va, insulto viene, le pegaron todos, no sé cuántos eran, 10 o 15 pegándole sólo a una persona".
Asimismo, el propietario de la remisería detalló asombrado que "este hombre se mete a la remisería para guarecerse, y ahí entraron todos a pegarle" .
Además, cabe destacar que Lotito vivió en carne propia la furia de los agentes municipales y contabilizó los daños que le produjeron: "Me rompieron computadoras, heladera, la sala de espera donde está la gente. Hubo golpes por todos lados y todos terminamos en la Comisaría 1ra. haciendo la denuncia.